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¿Cómo saber si mi hijo tiene una infección?

¿Qué es la sepsis neonatal?

Se trata de una infección causada por un microorganismo (bacterias, virus, hongos o parásitos) que bien podría iniciar en la sangre y extenderse por el cuerpo o iniciar en una parte del cuerpo y
extenderse a la sangre y otros órganos del recién nacido.

¿Cuál es la causa de la sepsis?

Los bebés pueden contraer una infección durante el embarazo, el nacimiento, al tener contacto con el canal del parto o después del nacimiento al estar en contacto con el medio externo.

¿Qué situaciones aumentan el riesgo contraerla?

  • Infección en el líquido amniótico de la madre (coriamnionitis).
  • Ruptura de la fuente antes de tiempo.
  • Cualquier infección activa en la madre (urinaria, vaginosis, neumonía, infecciones virales, parasitarias, etc).
  • La madre presenta fiebre antes o durante el parto.
  • Microorganismos presentes en la madre, que no le cause síntomas, pero al recién nacido sí (Estreptococo grupo B).
  • El bebé nace prematuro y/o de bajo peso.
  • El bebé ha estado en contacto con personas que tienen enfermedades infecciosas.

¿Por qué es importante dar un tratamiento oportuno a una infección?

La sepsis es una amenaza para la vida de los recién nacidos si no se trata oportunamente, ya que estos tienen un sistema inmune inmaduro, es decir, que no se ha desarrollado por completo y no puede combatir adecuadamente una infección ni prevenir que esta se extienda por todo el cuerpo, afectando cualquier órgano (pulmones, cerebro, corazón, riñones) y causando complicaciones graves e inclusive la muerte. Por esta razón, ante la mínima sospecha, se debe iniciar el tratamiento.

¿Cuáles pueden ser los síntomas?

Pueden ser muy variados e inespecíficos y no siempre se presentan de la misma forma en todos los bebés. Entre estos se encuentran:

  • Dificultad para respirar o respiración acelerada
  • Problemas para recibir y tolerar la comida.
  • Estar constantemente dormido o muy irritable.
  • Dificultad para mantener la temperatura normal, estar fríos o presentar fiebre.
  • Ictericia (coloración amarilla de la piel, parte blanca de los ojos, encías o lengua).

Para descartar o confirmar una sepsis neonatal, es necesario realizar varios exámenes de sangre y orina, líquido cefaloraquídeo, radiografías,
entre otros, según consideración médica.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento debe realizarse de manera intrahospitalaria, donde el bebé estará vigilado constantemente y le suministrarán antibióticos a través de las venas, hasta lograr identificar el micro organismo causante de la infección.

Una vez identificado, según la condición del paciente, el médico define los medicamentos con los que debe continuar y hasta cuándo.

También, es posible que se requiera complementar con: líquidos intravenosos para hidratación, medicamentos para la fiebre, oxígeno o soporte respiratorio entro otros.

¿Esto es peligroso para el bebé?
Como cualquier medicamento, los antibióticos pueden llegar a tener efectos secundarios, sin embargo, son poco frecuentes y leves.

¿Qué pasa al finalizar el tratamiento

Cuando la infección esté controlada y el bebé se encuentre en adecuadas condiciones, sin ningún signo o síntoma de infección y los exámenes respalden el adecuado control de esta, podrá ir a casa con las recomendaciones respectivas de cuidado y control. En general el tratamiento puede durar entre 2 a 10 días pero en ocasiones requiere extenderse a varias semanas.

Conozca más en nuestra sección: https://valledellili.org/generalidades-recien-nacidos/