La magia del nacimiento

 

El nacimiento de un bebé es un gran acontecimiento para los padres y las familias. Este se convierte en la expresión máxima de amor, independientemente de la situación que rodea a la futura madre, a su pareja y a su entorno familiar. Este extraordinario momento captura toda la atención y transforma la experiencia en una vivencia maravillosa, única e irrepetible.

 

Todo comienza desde la confirmación del embarazo. Este momento marca el principio de la nueva vida y desencadena una cascada de sentimientos, emociones y temores que acompañará a los padres durante todos los meses de gestación.

 

Mientras esperan la llegada del gran acontecimiento conocido como “el nacimiento”, los padres imaginan cómo será su hijo, sin dimensionar lo que en realidad representa ese mágico, excepcional, e inolvidable instante.

 

La experiencia de un embarazo positivo se define como el mantenimiento de la normalidad física y psicosocial. Para mantener un embarazo saludable que beneficie a la madre y al recién nacido, se debe preparar a los padres durante toda la gestación, para lograr que la conexión del bebé con ellos se mantenga durante toda la vida. Gran parte del éxito en la longevidad de esta unión, se le atribuirá a la vivencia positiva que se tenga en el momento del nacimiento.

 

Algunas recomendaciones para preparar a los padres para el tan esperado momento, son:

1- Tener una alimentación saludable y balanceada, evitando en lo posible alimentos procesados y ultraprocesados.

2- Hacer actividad física y ejercicios recomendado para mujeres embarazadas.

3- Asistir a control prenatal, con un gineco-obstetra.

4- Tomar suplementos de hierro, ácido fólico, calcio y vitaminas.

5- No consumir alcohol, tabaco ni drogas y procurar un ambiente lo menos contaminado posible.

6- Evitar acceder a lugares donde estén personas enfermas.

7- Mantenerse tranquila, relajada y feliz.

8- Iniciar con estímulos de neurodesarrollo y creación de vínculos con el bebé in útero, a través de diálogos, música y estímulos sensoriales.

9- Asistir a la consulta prenatal con el pediatra, con el objetivo de establecer una relación de confianza y apoyo, fomentando la lactancia materna y los cuidados del niño.

10- Involucrar al padre y hermanos con el proceso de embarazo, parto y post parto.

 

El momento del nacimiento es mágico, asombroso y extraordinario, porque los padres han estado esperando todo este tiempo para poder conocer a un ser maravilloso llamado hijo. Por su parte, para el bebé, el paso de la vida intrauterina a la vida extrauterina estará acompañado de cambios muy complejos y drásticos, que deben superarse para adaptarse a su nueva vida

 

Los profesionales de la salud (ginecólogos, pediatras, anestesiólogos, enfermeras, auxiliares, psicólogos, entre otros) tienen el reto y responsabilidad social de acompañar al bebé y a su familia, para que este momento del nacimiento sea mágico, único, irrepetible e inolvidable, asegurando de esta forma que el vínculo madre-hijo perdure toda la vida y sea la mejor experiencia en familia, incluyendo al padre.

 

Independiente de la vía de nacimiento (vaginal o cesárea), si las condiciones clínicas de la madre y el recién nacido lo permiten, ambos tienen el derecho de realizar esta transición (del útero al exterior) a través del contacto piel a piel inmediatamente después del nacimiento. Esto proporciona enormes beneficios para la madre, el recién nacido y su familia.

 

En mi experiencia, al recibir un bebé y colocarlo en contacto piel a piel con la madre, he observado cómo de forma mágica el recién nacido deja de llorar, permitiendo su adaptación respiratoria, un mejor control de la temperatura con el calor que proporciona la madre y un cambio de su coloración azul a rosado. En esos instantes, la madre sonríe y llora al ver a su hijo, deseando tenerlo entre sus brazos, y el padre se quiebra entre lágrimas, al ver la maravilla del milagro de la vida.

 

BENEFICIOS DEL CONTACTO PIEL A PIEL AL MOMENTO DEL NACIMIENTO

Madre Recién nacido

– Favorece la contractibilidad e involución del útero, permitiendo recuperar su figura rápidamente.

– Previene la hemorragia posparto.

-Estimula la eyección del calostro y leche materna.

– Reduce la ansiedad.

– Disminuye los niveles de depresión posparto.

– Mejora el vínculo afectivo madre/hijo.

– Facilita el desarrollo de un comportamiento de protección y un sentimiento de capacidad de la madre para cuidar de su hijo.

– Permite una adecuada transición del recién nacido al ambiente externo.

– Aumenta el sueño. – Disminuyen los episodios de llanto.

– Disminuye la apnea y la bradicardia.

– Ayuda a normalizar su temperatura, pues la madre proporciona calor.

– Disminuye el riesgo de infección.

– Crea un inicio temprano y mayor apego en la lactancia materna, con mayor posibilidad de éxito.

-Es la base fundamental de la relación de la madre con su recién nacido.

 

En la Fundación Valle del Lili trabajamos para que la madre, el padre, el recién nacido y su familia puedan vivir esta maravillosa experiencia, de una manera extraordinariamente satisfactoria.