Prevención de intoxicaciones y envenenamiento en casa


Las intoxicaciones les pueden ocurrir a cualquier persona, en cualquier lugar; sin embargo, los niños están particularmente en riesgo, porque por naturaleza son exploradores y curiosos, abren cajones, botellas y se llevan las sustancias o las manos a la boca como parte de su desarrollo normal.  Las intoxicaciones o envenenamientos accidentales son mucho más comunes en los menores de cinco años, presentándose un mayor riesgo en los niños de 1 y 3 años.

Los padres y cuidadores usualmente se sorprenden cuando les contamos cuántas sustancias potencialmente tóxicas tienen en sus casas y la velocidad a la cual los niños pueden inhalar o ingerirlas. En casa se puede reducir el riesgo de envenenamiento mediante estrategias de almacenamiento seguro de medicamentos y sustancias tóxicas.

Hay intoxicaciones que pueden ser fatales, por lo que este tipo de eventos requieren atención de emergencias y muchas veces tratamiento especializado.

¿Qué es un veneno?

Cualquier producto o medicina usada incorrectamente puede ser un veneno. Los venenos incluyen:

  • Medicamentos (acetaminofén, ibuprofeno, jarabes para la tos, pastas para la presión).
  • Productos de limpieza (detergentes, blanqueadores, destapadores de cañerías).
  • Productos de belleza (perfume, removedor de esmaltes, maquillaje, alisadores para el pelo).
  • Otros químicos como: disolventes, combustibles, alcohol, pegantes, herbicidas, pesticidas.

El envenenamiento puede ocurrir si la sustancia es ingerida, inhalada, derramada o salpicada en la piel.

Primeros auxilios

Llame a una ambulancia o acuda inmediatamente a un hospital si el niño colapsa o tiene dificultad para respirar. 

Si sospecha que su niño ha estado expuesto a un veneno, no trate de inducirle el vómito ni administre leche o alimentos. No espere a que los síntomas ocurran. Lleve al niño al servicio de urgencias y lleve con usted la botella o el empaque de la sustancia o medicamento ingerido. Siempre será útil saber qué sustancia fue ingerida y la cantidad aproximada de la misma.

Prevención de intoxicaciones y envenenamiento en casa

Recomendaciones sobre el almacenamiento de químicos:

  • Guarde los químicos, medicamentos y productos de limpieza en cajones asegurados, de tal manera que los niños no puedan abrirlos. Se recomienda que los productos estén guardados por fuera del alcance y de la vista de los niños, al menos 1.5 metros de altura. Deben guardarse inmediatamente se dejen de usar. Existen candados y cerraduras “a prueba de niños” en ferreterías y almacenes de cadena.
  • Los fertilizantes, las pinturas, diluyentes, herbicidas, abonos, deben estar idealmente fuera de casa. No porque estén en el garaje o en el patio están por fuera del alcance de los niños.
  • Deje todos los químicos, medicamentos y productos de limpieza en los envases originales con las tapas bien cerradas. Nunca reenvase estos productos en botellas de alimentos, de gaseosa o jugos.
  • Guarde los venenos y productos químicos en gabinetes diferentes a los que almacena la comida.
  • ¡Pilas con las pilas! Las pilas de botón son extremadamente peligrosas. Si se alojan en el esófago pueden producir quemaduras y perforaciones en el tracto digestivo. Asegúrese que el compartimiento de las pilas en los controles remotos, cámaras, pesas, relojes esté siempre cerrado.

Medicamentos

  • Refiérase a los medicamentos usando este término. Explíqueles a los niños que son “remedios” que los ayudan solo cuando están enfermos. No los confunda diciéndoles que son dulces o bananas.
  • Los niños pequeños tienden a imitar a los adultos, por lo que los adultos deben evitar tomar medicamentos al frente de los niños.
  • Limpie los gabinetes de medicamentos de manera regular y deseche de manera segura los que están vencidos.
  • Medicamentos de uso frecuente para la fiebre o el dolor pueden ser tóxicos si se administran dosis equivocadas. Por favor administre jarabes usando jeringas o cucharas medidoras diseñadas expresamente para este propósito. Usar cucharas de alimentos es inexacto y lleva a errores con demasiada frecuencia.

Puntos clave para recordar

  • Deje todos los químicos, medicamentos y productos de limpieza en los envases originales con las tapas cerradas.
  • Asegure cajones y gabinetes con candados a prueba de niños.
  • Guarde todos los químicos inmediatamente después de su uso.
  • Si cree que su hijo ingirió o se expuso a un veneno o tóxico, tome el envase de la sustancia y lleve al niño al servicio de urgencias inmediatamente.