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¿Qué puedo hacer cuando mi leche tiene sabor agrio?


En algunos casos, la leche materna congelada adquiere un olor rancio al ser descongelada. Esto no significa que esté mal y pueda caerle mal al bebé. ¿A qué se debe y qué puedo hacer para que mejore el gusto?

A algunas madres les ha pasado que sienten que su leche tiene un olor agrio, jabonoso o metálico cuando la descongelan. Esto se debe a la lipasa, una enzima que predigiere los glóbulos de la grasa de la leche materna para que el bebé pueda digerirla mejor. La cantidad de esta enzima varía de mamá a mamá, por lo que las que tienen más lipasa no presentan problemas con su leche. También, cambia la estructura de los lípidos en los lapsos de congelación y descongelación de los congeladores, especialmente en aquellos que tienen eliminación automática de escarcha.

Existen bebés que rechazan la leche con este sabor y solo aceptan leche fresca de la nevera o recién extraída. Para saber si nuestra leche tiene un gusto agrio, podemos hacer una prueba: extraernos leche y enfriarla rápidamente en un recipiente con agua fría y hielo, luego congelarla y a los tres días descongelarla. Si al probarla sentimos un sabor agradable, no será necesario pasarla por el proceso de escaldar.

Si por el contrario, sentimos un gusto rancio deberemos escaldarla. La leche recién extraída se introduce en una olla y se pone al fuego. Lo ideal es tener un termómetro especial para cocina, para poder controlar la temperatura. Cuando la leche se haya calentado hasta llegar a los 60ºC o si no se tiene termómetro, haga pequeñas burbujas en los bordes del cazo, retirar del fuego y colocar en el recipiente donde se congelará. Enfriar inmediatamente y llevar al congelador. Para saber si el sabor ha mejorado, se puede descongelar la leche y probarla.

No se preocupen si presentan esta situación. ¡Simplemente muestra que la leche materna es un tejido vivo que va cambiando!